
A quién me he de vender?¿qué bestia ha de ser adorada? ¿qué santa imagen se ataca? ¿qué corazones voy a destrozar? ¿qué mentira debo sostener? - ¿en qué sangre debo marchar?
Arthur Rimbaud
Una Temporada en el Infierno
Cuando acaban de sonar las 4:15 AM, recapacitando en que todo podría salir alguna vez bien, podría ser tal vez alguna sombra que nubla cada cierto tiempo nuestras contemplaciones; lo se por osmosis… no podría observarlo mejor que cada vez que despierto somnoliento y emborrachado en dudas queriendo encontrar mi Satori, cierro mis sentidos nuevamente para volver al momento que todo era irreal ya que todo era perfecto. No encuentro a los verdugos que inundan mi ser, que carcome cada átomo de mi cuerpo sin saber distinguir lo que siento y lo que lloro, y las verdades explotan desde mi cerebro sin rebanar antes los suspiros y risas de aquellas que nunca nombre, que huelo cada ciertas distancias, miro aquellas fotografías antiguas y desgastadas como mi piel, ya no fue como antes, me repite siempre aquella voz, que de vez en cuando me llama entre sombras solitarias de pasillos humedecidos por el rocío de las madrugadas que me comprenden las veces que bajo al infierno, no pueden saberlo sin siquiera alguna vez mirar hacia abajo, toco mi frente nuevamente y río con cada hálito que sobrepasa mis nubes





Fue alrededor de dos o tres años atrás en una reunión almuerzo en casa del embajador de Holanda en Chile estábamos con el ahora senador de la República Don Jorge Arrate, conversación que se creo ya que estábamos grabando un documental para ese gobierno de una institución que creo Orlando letelier semanas antes de ser asesinado, en unas de esas álgidas debates en que nos fuimos adentrando le dije que todo su discurso sobre la dictadura era prestado ya que tanto para el golpe el se encontraba en un avión que se dio media vuelta y lo dejo en buenos Aires y durante todo ese tiempo asumió la dirección del INC (instituto para el nuevo chile) junto a Carlos Parra (radical) que funcionaba en Rotterdam y al oír que su discurso que sin estar de acuerdo o desacuerdo eran prestados ya que nunca vivió la dictadura, recordemos que nuestro senador llego a chile en 1992, y al no encontrar respuesta me dijo, Hernán no te pongas Hegeliano... en ese momento no sabia si reír, pero por lo menos tengo el gusto de haber dejado acorralado a un senador de la república, saben al recordarlo aun me da risa, pero para los que no saben mucho de Hegel,indica que la lógica dialéctica que —según Hegel— todo lo rige no da lugar a la espontaneidad del sujeto y termina reduciendo al individuo a un mero momento del devenir de la totalidad. 

























